Una vivienda sin agua ni drenaje no es una solución, es un problema diferido.
En el municipio de Los Cabos, el Programa Nacional de Vivienda contempla más de 700 casas. De ellas, 96 están en etapa de entrega inicial. El detalle técnico que define si pueden habitarse o no: la conexión correcta a la red de drenaje.
El director general de OOMSAPAS Los Cabos ingeniero Ramón Rubio Apodaca, realizó un recorrido de supervisión en los edificios junto al área de Asentamientos Humanos para revisar los trabajos pendientes.
Las tomas de agua potable ya están concluidas. Lo que falta son las obras complementarias que permitan que el sistema sanitario opere sin riesgos.
Sin conexión adecuada al drenaje no se pueden habitar formalmente las viviendas, se generan riesgos sanitarios y se compromete la red pública existente.
En un municipio con crecimiento acelerado y presión constante sobre los servicios básicos, cada nuevo desarrollo habitacional exige infraestructura funcional desde el primer día.
La supervisión no es un trámite administrativo, es el punto que determina si 96 familias reciben una casa lista para vivir o una estructura con pendientes operativos.
El proyecto completo contempla más de 700 viviendas. Eso implica mayor demanda de agua potable, mayor carga al sistema de alcantarillado y la necesidad de que la expansión urbana avance al mismo ritmo que la infraestructura.
Aquí no se trata solo de construir casas. Se trata de que funcionen.




