Y 48 horas después… sigue ahí.
Marx Arriaga, uno de los cerebros detrás de los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana, no abandonó del todo la Secretaría de Educación Pública. Se quedó en el piso 6, prendió la cámara y convirtió su salida en reality político: transmisiones en vivo, acusaciones y asambleas digitales bajo el nombre “Protesta con propuesta”.
Solo ha salido una vez: a recoger comida que le llevaron simpatizantes. La misma ropa desde el viernes.
El detalle que prende más fuego
Dice que le ofrecieron la Embajada de México en Costa Rica para cerrar el tema “por la buena”.Dijo que no.
En vivo ha señalado al titular de la SEP, Mario Delgado, y habla de presiones externas por el negocio de los libros. El tono ya no es institucional. Es directo.
Mientras tanto..
Claudia Sheinbaum confirmó que los libros no cambian.El modelo educativo sigue.Los comités siguen.
El que ya no sigue en el cargo es el que los impulsó.
Lo despidieron.Pero no lo han sacado del edificio.
Y la escena ya parece más episodio de serie política que trámite administrativo.
