La Secretaría de Salud publicó este 16 de febrero una tarjeta informativa para bajar la tensión: el brote de sarampión —dice— responde a un “escenario internacional complejo” y México “no enfrenta una crisis sanitaria generalizada”.Pero los números oficiales cuentan otra historia.
Desde febrero de 2025, México acumula 9,478 casos confirmados de sarampión y 29 muertes. Los 32 estados reportan contagios. El grupo más afectado son niños de 1 a 4 años, con 1,391 casos.
La Organización Panamericana de la Salud ya advirtió que, si no se corta la transmisión, el país podría perder la certificación de libre de sarampión que obtuvo en 2016.
El dato más delicado: 78% de los contagiados no estaba vacunado.
La caída que empezó antes del COVID
El gobierno ha señalado que la pandemia afectó los esquemas de vacunación. Sin embargo, documentos oficiales muestran que la reducción en coberturas comenzó en 2019, antes del confinamiento.
Ese año, la política de austeridad retrasó compras de biológicos entre dos y cinco meses. Para junio de 2019, Birmex había adquirido apenas una fracción de las dosis programadas.La cobertura pasó de 97% en 2018 a 73% en 2019.
En ese periodo se suspendieron las Semanas Nacionales de Vacunación, y el sexenio cerró con los niveles más bajos de cobertura promedio en más de dos décadas.
El dato que preocupa hoy
La Encuesta Nacional de Salud más reciente indica que solo el 26.6% de los niños de 12 a 35 meses cuenta con esquema completo documentado.
Ninguna región del país alcanza el 90% mínimo recomendado por la OMS para mantener controlada la transmisión.
Mientras la autoridad insiste en que no hay crisis generalizada, padres de familia reportan desabasto y recorren farmacias buscando vacunas que no encuentran en centros de salud públicos.
Más allá del discurso
El debate ya no es semántico.
No se trata de si el brote es “internacional” o “local”.Se trata de cobertura, prevención y prevención perdida.
El sarampión es una enfermedad prevenible.La vacuna existe.
La pregunta que queda es si el sistema respondió a tiempo.
