Ante más de mil asistentes en Ciudad Constitución, la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero, salió de su territorio para posicionar algo más que programas: un modelo de gobierno que busca replicarse en todo Baja California Sur.
El mensaje no fue casual ni menor. En una región golpeada históricamente por la falta de oportunidades, Quiroga colocó a Comondú como símbolo de resistencia: gente que trabaja, produce y sostiene al estado desde el campo y el agua.
Pero también dejó claro que ese esfuerzo, sin respaldo institucional, no alcanza.Ahí entró su narrativa.Habló de programas sociales, de acompañamiento y de un gobierno que —según su planteamiento— no debe observar desde la oficina, sino caminar con la gente.
Traducido: presencia política en territorio y construcción de base social.
Durante el encuentro, insistió en que los avances en La Paz en temas como agua, movilidad y servicios no son casualidad, sino resultado de coordinación y trabajo en equipo, una línea que busca posicionar como carta de presentación fuera de la capital.
El mensaje de fondo fue más amplio: unidad dentro del movimiento, alineación con el proyecto nacional encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo y continuidad de los principios de la Cuarta Transformación.
No fue solo un evento.Fue una señal.
Acompañada por liderazgos regionales, Quiroga puso sobre la mesa que el siguiente paso para Baja California Sur pasa por fortalecer sectores clave como el campo, la pesca y la economía local, pero bajo una lógica política clara: organización, estructura y presencia.
Porque en política, cuando alguien empieza a salir de su municipio… no es casualidad.



