En un municipio donde abrir la llave sigue siendo incertidumbre para miles de familias, el sistema de agua en Cabo San Lucas se sostiene entre infraestructura presionada, altos costos y una apuesta fuerte por nuevas inversiones.
El director de OOMSAPAS Los Cabos, Ramón Rubio Apodaca, detalló que hoy el suministro depende de tres fuentes clave: la desaladora, los pozos locales y el traslado de agua desde San José del Cabo.
Una ecuación que, aunque operativa, no ha sido suficiente para garantizar continuidad en todas las colonias.
Ante este escenario, el organismo ha apostado por ajustes inmediatos. La rehabilitación de tuberías ya empieza a reflejarse en una reducción de días de tandeo en algunas zonas, mientras que un sistema interno tipo “semáforo” permite ubicar las colonias más afectadas y priorizar la atención.
Pero el punto crítico sigue siendo el abasto en tierra.Para atenderlo, se incorporarán 30 pipas nuevas, enfocadas principalmente en 16 colonias con mayor rezago en Cabo San Lucas. De estas, 20 serán adquiridas mediante el FISAM y 10 más llegarán a través de CONAGUA.
El servicio será gratuito en estas zonas, mientras que otras unidades se distribuirán en San José del Cabo, La Ribera, Santiago y Miraflores, además de apoyar a escuelas y bomberos.
En paralelo, el sistema se juega su estabilidad en tres apuestas económicas de gran escala:
$260 millones de pesos para abatir rezagos en infraestructura.
$72 millones de pesos para reforzar la desaladora actual.
$750 millones de pesos federales para la construcción de una segunda desaladora.
La lógica es clara: sin más producción, el problema no se resuelve.Sin embargo, hay otro factor que pesa tanto como el agua misma: la energía.
Operar el sistema cuesta entre $20 y $23 millones de pesos mensuales en electricidad, lo que convierte al pago del servicio en una pieza clave para sostener el funcionamiento.“No se cobra el agua como recurso, se cobra todo el proceso para hacerla llegar”, explicó Rubio Apodaca.
En un municipio que crece más rápido que su infraestructura, el reto ya no es solo llevar agua… es lograr que alcance.
Porque en Los Cabos el problema no es solo abrir la llave…es que algún día deje de ser un volado.




