El Partido del Trabajo salió a reactivar su maquinaria en La Paz, con evento, foto y mensaje de fuerza.
En escena: Christian Agúndez Gómez, arropado por el viejo músculo petista —incluido Narciso Agúndez Montaño— y operadores clave del partido.
El mensaje fue claro: hay estructura, hay ruta… y hay números.
Christian Agúndez soltó que encabeza preferencias internas, dejando atrás a perfiles como Manuel Cota Cárdenas, Saúl González y hasta a la propia Milena Quiroga Romero.
Pero en política, lo que no se ve también pesa.Y ahí es donde entra el detalle que encendió el ruido: la ausencia de Gaby Montoya.No es un cuadro menor. Es diputada, coordina la bancada del PT en el Congreso del Estado y forma parte del engranaje estatal del partido.
No ir no es casualidad.Y en este tipo de eventos… menos.
El vacío se cruza con versiones que ya venían caminando: la salida de más de 20 trabajadores del Ayuntamiento de Los Cabos, presuntamente ligados a su grupo político.
Nada confirmado oficialmente, pero suficiente para que en el tablero local se empiecen a mover las piezas… o al menos las sospechas.
Ni la legisladora ni el Ayuntamiento han fijado postura. Silencio que, en política, también comunica.
Lo que debía ser un evento de afiliación terminó dejando algo más: señales.De esas que no se dicen en el micrófono, pero se leen en quién llega… y quién decide no aparecer.
Porque en la 4T sudcaliforniana, el mensaje no siempre está en el discurso.
A veces está en la silla vacía.



