Almoloya de Juárez, Estado de México.- El ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, deberá permanecer en prisión preventiva luego de que un juez federal rechazara la petición de su defensa para que enfrentara en su domicilio la acusación relacionada con el caso Ayotzinapa.
Durante la audiencia inicial, que se extendió por más de seis horas, la Fiscalía General de la República presentó cargos por desaparición forzada y obstrucción de la justicia, señalando al ex mandatario como presunto responsable de ordenar el ocultamiento de evidencias relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas.
La defensa argumentó que la edad y el estado de salud de Aguirre justificaban una medida cautelar distinta. El ex gobernador acudió en silla de ruedas y recibió atención médica después de reportar malestares derivados, según dijo, de su detención.
El Ministerio Público expuso testimonios que presuntamente relacionan a Aguirre con la desaparición de material de videovigilancia registrado durante los hechos ocurridos en Iguala entre el 26 y 27 de septiembre de 2014.
La Fiscalía señaló que una de las testigos habría entregado al entonces gobernador un disco con grabaciones de cámaras ubicadas en el exterior del Palacio de Justicia y que posteriormente habría ocurrido una reunión con funcionarios estatales para determinar el manejo de dicha evidencia.
Aguirre escuchó los señalamientos y mostró desacuerdo durante la audiencia. Aunque inicialmente se reservó su derecho a declarar, posteriormente aseguró que lamentaba profundamente lo ocurrido con los estudiantes y sostuvo que siempre colaboró con las investigaciones.
La Fiscalía indicó que la nueva acusación forma parte de un reanálisis de las investigaciones del caso Ayotzinapa, del que surgieron nuevas líneas y datos de prueba.
El juez deberá determinar próximamente si existen elementos suficientes para vincular a proceso al ex gobernador.
