La mexicana Fátima Bosch, de 25 años, fue coronada este viernes como Miss Universo 2025 en Bangkok, Tailandia, en una de las ediciones más polémicas en la historia del certamen. Su triunfo llega después de semanas de controversias que sacudieron a la organización y generaron atención mundial.
El conflicto estalló a inicios de noviembre, cuando el organizador tailandés Nawat Itsaragrasil reprendió públicamente a Bosch por no publicar contenido promocional, llegando a amenazarla con descalificación. La concursante abandonó el evento acompañada de otras participantes, lo que detonó críticas a nivel internacional e incluso un pronunciamiento de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien la respaldó por “alzar la voz”.
A la tensión se sumó la renuncia de dos jueces, uno de los cuales acusó a los organizadores de manipular la selección de finalistas. La Organización Miss Universo negó cualquier irregularidad, pero el ambiente siguió empañado por dudas y señalamientos.
Pese a ello, Bosch logró imponerse y se convirtió en la 74ª Miss Universo, superando a Miss Tailandia, Praveenar Singh, que quedó como primera finalista, y a Miss Venezuela, Stephany Abasali, en tercer lugar. La mexicana fue celebrada en redes sociales, donde la organización destacó su “fuerza y espíritu radiante”.
La edición 2025 también reflejó la lucha interna por el control del certamen, ahora dividido entre liderazgos en México y Tailandia tras la salida de Anne Jakrajutatip. Esta transición, sumada a los altibajos operativos, convirtió el concurso en uno de los más caóticos y comentados de los últimos años.
Aun entre polémicas, la coronación de Bosch reafirma su posición como una de las figuras más destacadas del certamen y marca un episodio que, según analistas, podría redefinir el rumbo de Miss Universo en su búsqueda por mantenerse vigente en la era digital.
