El escalador estadounidense Alex Honnold volvió a empujar los límites de lo posible.
Esta vez lo hizo en vertical absoluta: completó la escalada free solo del Taipei 101, rascacielos de 508 metros, sin arnés, cuerdas, paracaídas ni ningún tipo de protección.
La ascensión, de 1 hora con 31 minutos, fue transmitida en vivo por Netflix, convirtiendo el vértigo en espectáculo global. Miles siguieron cada movimiento hasta que Honnold alcanzó la cima, donde fue recibido entre aplausos antes de descender y reencontrarse con su esposa, Sanni McCandless Honnold.
El logro marca un hito histórico. En 2004, el francés Alain Robert había escalado el mismo edificio, pero con cuerdas y medidas de seguridad. La de Honnold es la primera ascensión completa sin protección en el Taipei 101, un récord que redefine el concepto de riesgo en la escalada urbana.
Más que una proeza física, la escalada confirma el sello Honnold: control absoluto, precisión milimétrica y una calma que desafía la lógica cuando el error no existe.


