El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte polémica al sugerir que seis legisladores demócratas deberían enfrentar la pena de muerte por “traición a la patria”, luego de que los funcionarios difundieran un video en el que exhortan a militares a no obedecer órdenes ilegales.
En una serie de mensajes en Truth Social, Trump calificó a los dos senadores y cuatro diputados —todos veteranos militares o de servicios de inteligencia— como “sediciosos” y “traidores”, incluso compartiendo publicaciones que pedían “colgarlos”. Los legisladores denunciaron que el mandatario puso en riesgo sus vidas al emplear este lenguaje.
Líderes demócratas, como Chuck Schumer, acusaron a Trump de incitar a la violencia política. “Está encendiendo un fósforo en un país saturado de gasolina política”, advirtió. Otros congresistas señalaron que nunca un presidente había llamado a la ejecución de miembros del Congreso.
La Casa Blanca intentó matizar la polémica. La vocera Karoline Leavitt aseguró que Trump “no desea ejecutar a legisladores”, aunque insistió en que los demócratas enviaron un mensaje “peligroso” al pedir a soldados rechazar órdenes del presidente. También afirmó que “toda orden del presidente es legal”, pese a que expertos legales señalan que el Código Militar obliga a desobedecer órdenes ilícitas.
El ex fiscal federal Peter Zeidenberg subrayó que el mensaje de los legisladores es correcto y “no constituye sedición”. Sin embargo, el episodio avivó temores ante las reiteradas declaraciones de Trump sobre ignorar límites constitucionales y considerar un tercer mandato.
El incidente se suma a la creciente tensión política en Estados Unidos, donde el discurso del presidente continúa generando preocupación por sus implicaciones democráticas.
