Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.— La detención del presidente municipal de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, colocó nuevamente bajo atención la situación de seguridad en la región del Istmo de Tehuantepec, luego de que autoridades federales lo señalaran por su presunta relación con un grupo dedicado a actividades como extorsión y cobro de piso.
Sánchez Altamirano, conocido como Quetu, fue detenido después de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señalara que estaría relacionado con una organización criminal a la que se atribuyen actividades como extorsión a comerciantes y empresarios, narcomenudeo, tráfico de personas y homicidio. La información del archivo precisa que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca ha negado una relación entre esta detención y el ataque contra la vivienda de la artesana muxe Elvis Guerra.
El ataque contra Guerra, quien confeccionó el vestido utilizado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante el Grito de Independencia del pasado 15 de septiembre, ocurrió días antes de la captura del edil. De acuerdo con el reporte, actores políticos locales consideran que ese hecho contribuyó a que las autoridades federales intervinieran en la zona.
Miguel Sánchez Altamirano llegó a la presidencia municipal en 2022 como suplente de Emilio Montero, quien dejó el cargo para incorporarse al gabinete del gobernador Salomón Jara. Posteriormente, en 2024, Sánchez Altamirano contendió por la alcaldía como candidato de la alianza Morena-Partido Verde y ganó la elección.
El reportaje también relaciona el periodo de gobierno de Montero y Sánchez Altamirano con el crecimiento de la presencia de un grupo identificado como Los Cromos, al que se describe como una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación con presencia en distintos municipios del Istmo. Según el texto, esta organización ha sido relacionada con extorsiones y despojo de tierras.
Tras la detención, distintos actores políticos se deslindaron del alcalde. El gobernador Salomón Jara expresó su postura sobre la caída de funcionarios que, según sus palabras, cambian su misión por ambición, mientras diputados de Morena en Oaxaca emitieron un pronunciamiento en el que desconocieron a Sánchez Altamirano y respaldaron el operativo federal.
Mientras tanto, familiares del alcalde han cuestionado el deslinde del gobernador. Su esposa, Reyna Alonso Carrasco, pidió públicamente a Jara no dejar sola a la familia y sostuvo que Sánchez Altamirano había mantenido una relación institucional con el mandatario estatal.
