París, Francia.— El papa León XIV llamó a fortalecer la paz, la justicia y la dignidad de las personas durante su visita a la sede de la UNESCO en París, donde advirtió sobre los riesgos de una sociedad que coloca la eficiencia, el poder y la tecnología por encima de la condición humana.
En la segunda etapa de su viaje a Francia, el Pontífice se presentó como un “testigo de la paz” y planteó ante representantes de Estados miembros, organismos internacionales, académicos y miembros de la sociedad civil la necesidad de construir un mundo justo, abierto y capaz de garantizar que los pueblos puedan desarrollarse en paz.
Uno de los ejes de su discurso fue la relación entre paz y justicia. León XIV sostuvo que la paz no puede depender únicamente de tratados o acuerdos entre fuerzas enfrentadas, sino que requiere una voluntad orientada hacia la justicia y el reconocimiento de los demás como personas con la misma dignidad.
El Papa también cuestionó la manera en que la humanidad concibe la vida. Señaló que todas las personas nacen necesitadas de alimento, cuidados y afecto, y advirtió que olvidar esta condición puede llevar a que la vida humana sea tratada como una mercancía en lugar de un don que implica responsabilidad.
En su intervención, León XIV identificó a la guerra como una de las expresiones más graves de la acción humana, particularmente cuando la ciencia es utilizada para destruir y matar. En este contexto, recordó el principio de la UNESCO de que los conflictos nacen en la mente de las personas y que es también allí donde deben construirse las bases de la paz.
Otro de los temas centrales fue la inteligencia artificial. El Pontífice expresó preocupación por la deshumanización que puede producirse cuando se atribuye “inteligencia” a sistemas tecnológicos mientras se deja de reconocer plenamente la dignidad de las personas. También pidió que las nuevas tecnologías permanezcan al servicio del ser humano y no se conviertan en herramientas de dominio o injusticia.
León XIV además llamó a proteger especialmente a niños, jóvenes, personas mayores, migrantes, refugiados y personas con discapacidad, al considerar que el trato hacia quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad representa una prueba del respeto efectivo a la dignidad humana.
Finalmente, el Papa pidió recuperar la confianza en las instituciones internacionales y en el diálogo como instrumento para alcanzar acuerdos y construir el bien común. Su mensaje ante la UNESCO concluyó con un llamado a promover la educación, la ciencia y la cultura como herramientas para superar los temores y favorecer la paz entre las naciones.
