La diputada Alondra Torres García puso sobre la mesa una de las formas más crueles de violencia de género: la violencia vicaria, una agresión que busca destruir emocionalmente a las mujeres utilizando a sus propias hijas e hijos.
Durante su pronunciamiento en el Congreso, la legisladora advirtió que esta práctica se basa en lastimar a las mujeres donde más duele: en el vínculo con sus hijos, convirtiendo a niñas, niños y adolescentes en instrumentos de control, castigo o manipulación dentro de conflictos de pareja.
Alondra Torres García señaló que este tipo de violencia no solo rompe la vida de las madres, sino que también marca profundamente a los menores, quienes terminan atrapados en dinámicas de violencia que afectan su estabilidad emocional y su desarrollo.
La diputada recordó que la violencia familiar sigue siendo uno de los delitos más denunciados en México, aunque muchos casos permanecen en silencio debido al miedo, la dependencia económica o la presión social que enfrentan las víctimas.
En ese contexto, destacó que Baja California Sur ha dado pasos importantes al reconocer jurídicamente la violencia vicaria, al tipificarla como delito e incorporarla en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
La legisladora sostuvo que visibilizar esta problemática es fundamental para romper el silencio, proteger a las víctimas y evitar que niñas y niños sigan siendo utilizados como herramientas de agresión contra sus madres.
