El Gobierno de Emmanuel Macron prepara un operativo de seguridad para las movilizaciones del sábado, tras disturbios, saqueos e incendios. También se han aplicado toques de queda en zonas de París y otras ciudades.
París, Francia.— El Gobierno francés anunció el despliegue de fuerzas militares en apoyo a los cuerpos de seguridad durante las protestas convocadas para este sábado, en un contexto de tensión social por el alto costo de la vida y los recientes episodios de violencia registrados en distintas ciudades del país.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó ante la Asamblea Nacional que se utilizará la fuerza militar Sentinelle para liberar a policías y gendarmes de algunas tareas y permitir que concentren sus recursos en el mantenimiento del orden público.
La medida se anunció después de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, anticipara un despliegue policial masivo para las próximas movilizaciones, con el objetivo de restablecer la tranquilidad tras los disturbios ocurridos durante el fin de semana.
Toques de queda y restricciones en zonas estratégicas
Como parte de las medidas para contener nuevos incidentes, las autoridades francesas establecieron restricciones nocturnas en sectores afectados por los disturbios.
En París, se decretaron toques de queda de las 23:00 a las 06:00 horas en la plaza de la República y la zona comercial de Les Halles, identificadas como puntos relevantes de los enfrentamientos registrados durante las protestas.
La prefectura de policía también prohibió concentraciones no autorizadas en áreas estratégicas, incluidos los Campos Elíseos, estaciones ferroviarias y alrededores de las principales sedes institucionales.
En Marsella, las autoridades anunciaron restricciones nocturnas para menores de edad hasta el viernes, en un intento por reducir los riesgos de nuevos actos violentos.
Incendio de un ayuntamiento aumenta la tensión política
Uno de los episodios que agravaron la situación fue el incendio del ayuntamiento de Limoges, hecho que el primer ministro utilizó como ejemplo de la gravedad de los disturbios.
Lecornu acusó a grupos de la denominada ultraizquierda de preparar acciones de carácter insurreccional. En relación con el incendio, se informó sobre la detención de un hombre de 34 años, presuntamente vinculado a ese sector político, mientras continúan las investigaciones.
Las autoridades también atribuyeron parte de los saqueos a delincuentes oportunistas y señalaron que utilizan grabaciones difundidas en redes sociales para identificar a los responsables.
La crisis social divide al escenario político
La respuesta gubernamental ha generado críticas desde distintos sectores políticos. Mientras representantes de la derecha y la extrema derecha cuestionan la capacidad del Ejecutivo para anticipar los disturbios, sectores de izquierda sostienen que las autoridades no han atendido las demandas sociales que motivaron las movilizaciones.
Las protestas del sábado reunieron a cientos de miles de personas, según la información proporcionada, muchas de ellas para expresar su inconformidad con el encarecimiento del costo de vida.
La tensión también ha tenido repercusiones en otros países europeos, donde se reportaron incidentes similares en Bélgica, Albania e Italia. En este último país, el Gobierno prevé enviar 500 soldados para reforzar la seguridad en Milán.
Con el despliegue militar y las restricciones anunciadas, Francia se prepara para una nueva jornada de movilizaciones bajo un amplio dispositivo de seguridad, mientras persiste la disputa política sobre la respuesta oficial a las demandas económicas y sociales de los manifestantes.
